viernes, 24 de junio de 2011

-S.O.S.: LA LIBERTAD EXISTE-





Mucho tiempo ha pasado. Últimamente siento como si las horas fuesen meses, y al mismo tiempo, no me doy cuenta de cómo pasa…Un día estoy aquí, al otro allá, apenas toco la cama, y tengo todo el día mil operaciones en la cabeza, tantas que muchas de ellas se me olvidan. Me hago viejo, sí, no es coña…Por dentro uno se va llenando poco a poco de cicatrices, “pero nadie lo sabeeee” susurra Carlos Lasarte en esa genial escena de Los sin nombre.









Sin duda lo que ya voy notando son las heridas físicas: ojos que se apagan, pulmones que se convierten en un rollo de Kebab, mal aliento, latas de melocotón a mansalva…creo que nunca conseguiré volver a adelgazar. Estoy perdido, he llegado a la conclusión junto con Dean de que me estoy convirtiendo en el próximo Barry White blanco. Cómo lloro, la vida me ha convertido en un buen actor, creo que a todos un poco, ¿no?...









Ríos de saliva, es la frase que me trae hoy aquí. Ríos de saliva…Supongo que muy pocos habréis oído hablar de la película experimental Ezequiel 6:14 El Hijo…Yo estaba en las mismas hasta hace unos días. Así que todo comenzó cuando se me ocurrió investigar un poco más, lo admito, soy una maruja sin remedio, la carrera y biografía de nuestros amigos Exequiel Caldas y Emilio Schargorodsky.









¿Y por qué? Pues porque todo tiene un principio, todo artista, profesional o como queramos llamarlo, tiene un principio, y en contra de la creencia popular, algo de lo que se arrepiente al menos un poquito adquirida muchísima más experiencia día a día, como es el caso de Emilio y Exequiel. Me explicaré: Conforme un director, un actor, un músico, un guionista, un soñador, como es el caso, va progresando, cuando ve trabajos antiguos puede quererlos bien o mal, según cada cual, pero siempre piensa en cosas que podría haber mejorado con la experiencia actual…A mí me pasa, ahora veo las pocas cosas que mi madre conserva de cuando empecé a escribir y me muero de vergüenza. No obstante, eso es cosa mía.









Hoy vengo a hablar de Ezequiel 6:14, una película “casposa” según la prensa que vilipendiaba a tío Jess cuando rodaba films con la One Shot en Málaga. “Los casposos de Málaga se unen al rey de la caspa: Jesús Franco” así en titulares penosos…Bien, esto es España, porque en New York nada menos, sí, el de Liza Minnelli y Sinatra entre otros, Ezequiel 6:14 fue seleccionada a concurso en el Festival de Cine Independiente Internacional. No será tan mala, cuando en el país del cine ha destacado, pero como todos sabemos, esto es España, valga la redundancia.









Hablar de una obra tan personalísima, tan exenta de ataduras, y con una mira tan amplia como Ezequiel 6:14 es para mí un dilema, no por nada, sino por mi ignorancia. Yo no puedo explicaros en profundidad por qué me gusta esta película, simplemente puedo deciros que me llena. Me gusta y punto. Aunque más allá del desconocimiento de su esencia, puedo daros mi opinión profana, que es lo que me dispongo a hacer…Siempre teniendo en cuenta que como "yo, opino", quiero deciros que si estuviera en el lugar de Emilio y Exequiel no me arrepentiría teniendo a mis espaldas una película como esta:









Ezequiel 6:14 es un germen, en el buen sentido, de todas las películas con las que hemos crecido y lo hemos pasado en grande: el cine de Guy Ritchie, Tarantino, Sospechosos habituales, Scorsese, Jodorowsky, e incluso coñas recurrentes a insoportables plomazos aclamados por la crítica como Traffic, o en menor medida, por los más lechosos, El bar Coyote. Pero por qué digo un germen, pues porque Emilio y Exequiel, directores de esta declaración de intenciones, transforman toda esta caterva de contenidos tras el filtro de la nueva ola: la libertad. Y que la One Shot naciera en Málaga con Jess, Lina y tantísimos otros no es casualidad: ¡Málaga, la primera en el peligro de la libertad!









Creo que a algunos les sonará esto, aparece en uno de los mejores documentales sobre la Guerra civil española rodados jamás, uno de esos pocos que nos honra al pueblo español , y singularmente, al malagueño: A sangre y fuego-Málaga 1936, curiosamente, realizado por Exequiel Caldas. Tiene gracia, después de todo, que la gente que más ha creído en nuestra patria, y más la haya entendido, sean las personas maravillosas provenientes de otros lugares. Extraños, sí, forasteros, también. Pero si les gusta nuestro país, pero nuestro verdadero país, el que se ve y huele en la calle, por algo será...









Siguiendo con nuestro tema, creo que también cabe señalar las facetas previas de Emilio antes de su Drácula 0.9. En youtube podréis encontrar un canal con gran variedad de sus trabajos, que, tanto si os gustaron como si no los realizados junto con Jess, os recomiendo veáis. Os podrá gustar más o menos, pero a los que de verdad os guste el cine, y en especial la factura técnica, el culto a la imagen, el gusto, os aconsejo que no perdáis detalle ni de La leyenda de los baños del Carmen, bellísimo, rodado en poquísimo tiempo además, o el singular Evolución. ¿Quién había dicho que no existe buen cine de artes marciales en España?, porque Germán Monzó no está mal pero…¡Hasta ahora era casi el único!









Pues mirad la obra de Emilio y quedaréis complacidos. Pocos hacen hoy día buen cine de artes marciales, salvo Ernesto Díaz Espinoza, Tony Jaa, los hijos de Sho Kosugi y…Emilio Schargorodsky. Si os fijáis encontraréis una exquisita correlación con las mejores escenas de acción de la genial Blind Target, y todavía más, porque aparte de Oliver Dennis, ahora tenemos a Andrew y Steven Dasz, dos artistas marciales, coreógrafos y actores a los que no debemos perder el ojo.









Pero bueno, y finalmente, ¿qué me gusta de estos dos profesionales? Pues lo tengo muy claro: de Exequiel me encanta su carácter comprometido, es amante de la lucha y de todas las causas perdidas, ¡pero por qué perdidas! Estarán perdidas cuando el mundo no exista, vamos, digo yo…Y no es sólo eso, es que además de actor o director, es buen músico. Echad un vistazo a Vampire Junction, por ejemplo, Snakewoman, la misma Ezequiel 6:14, y así muchas otras. Encontraréis el verdadero talento de un músico que también hace cine, ¿a quién os recuerda? Pues promete, y lo puede prometer, porque lo que ofrece no engaña y lo da. No como otros…









En cuanto a Emilio, es uno de los pocos directores que de verdad me interesan en España. Cierto que están Pedro Temboury y José Roberto Vila, pero el que mejor ha bebido a Jess Franco creo que ha sido Emilio, por ahora. Fotografía, encuadres, ahora mismo aquí en España no veo nada mejor, o nada que valga la pena, como queráis. Su gusto por los escenarios naturales y la belleza en el acabado de sus imágenes da gusto con tan sólo verse sin su característica voz en off, hasta relaja si te pilla en un momento de cabreo. Y lo mejor de todo es que es original, y no se rinde, cree en lo que hasta ahora era imposible aquí en España, pero no en Málaga. Artes marciales, Dráculas totalmente reformulados, leyendas de la tradición oral recogidas en toda su poesía, retrato y vestigio del paisaje que nadie ha visto, pero en una modalidad hasta ahora oculta…Creo que los famosos no pueden decir lo mismo…









En fin, que seguimos esperando las buenas nuevas, y según dicen, mejor todavía que las de ahora, obras de Emilio y Exequiel, con Drácula 0.9 y Deus Le Volt de Jesús Torres respectivamente, seguiremos informándoos. Quedan muy cerca! Saludos desde Málaga, ¡la primera en el peligro de la libertad!







miércoles, 27 de abril de 2011

-LA "FALSA" HISTORIA DE TÍO JESS-

Tío Jess recién levantado y Doc McCoy.




Lo admito, lo he hecho, lo he leído…He leído el libro “Jesús Franco”, no por nada, sino porque me gusta conocer al enemigo. Paso de hacer lo propio con Jesús Franco: El sexo del horror, porque me parece una buena tomadura de pelo el que un libro de apenas 192 páginas (la mitad fotografías, compuesto además por declaraciones que el susodicho autor ha explotado y reproducido hasta la saciedad en cada artículo que aparece sobre el cineasta, eternamente ¿escrito?, y evidentemente protagonizado por el autor del libro que nos ocupa, sobre el que me temo, debo preveniros), cueste, en el mejor de los casos, ¡70 euros!, y en el peor, unos 200…¿A caso se tratará de una novela perdida escrita por Jesucristo o alguien similar?





Lo desconozco, y por otro lado, no pienso molestarme en averiguarlo, porque con el libro “Jesús Franco”, ya he tenido más que suficiente. Estoy aquí para avisaros de algo muy concreto: No lo compréis. Compradlo si queréis, porque tampoco os voy a decir lo que tenéis que hacer, faltaría más. Pero si realmente conocéis a Jesús, o en caso contrario, amáis su cine, y sois verdaderos fans, yo, que tengo la fortuna de conocerlo tanto personal, como artísticamente, y sí soy fan de su obra, advertiréis con un simple vistazo, que lo que el autor de este libelo pretende en realidad, sin conseguirlo, afortunadamente (porque no tiene ni puta de lo que es escribir un libro como dios manda, aunque él, su querida esposa, y toda esa pléyade de engendros físicos y psíquicos que lo rodean, piensen que sí), es, motivado por su propias frustraciones, descréditos y envidias personales, echar abajo moral, y valorativamente, la obra del que por más que pese, es, ha día de hoy, el cineasta más prolífico, independiente e internacional de toda la historia de nuestro cine, al margen de que su obra sea considerada valiosa, o lo opuesto, ahí ya no pienso entrar, ni entraré.





Lo que propone el librito “Jesús Franco”, si es que se le puede identificar por ese nombre correctamente, es en principio, ponerlo a parir, hablando en plata…De manera contenida hasta cierto punto, eso sí, para evitar problemas legales, abucheos varios, y el acojonamiento subsecuente de un ser aparentemente sacado de la peor novela de Corín Tellado, y seguramente, gracias al poco juicio legal que le quede a su penoso editor, el mismo de una respetable editorial sobre cine…





El problema de este libro, que no dudo, parece interesante, a simple vista, viene a ser ése, “en un primer nivel”, como diría su buen autor. En un segundo nivel, deviene en un poco más que una simple apreciación, ideada, mascada, y repulsivamente obtenida, por haberse pasado media vida empapándose de la vacua literatura barata, de revistas presuntamente dedicadas al mundo del llamado séptimo arte, como lo podría ser Fotogramas, y otras “falsas bahianas”, como diría nuestro querido tío Jess.





Claro, si uno toma como maestros, a gente que de entrada no sabe enseñar, pues el resultado, mezclado con la correspondiente dosis de ignorancia del individuo, aunado a su pésimo gusto por reconocer el buen trabajo, o en su defecto, la buena literatura exenta de compromiso, falsedad de encargo, y pedantería tediosa, puede ser cancerígeno para un cerebro poco desarrollado.





Ese es el problema base de este dechado de virtudes, el hincar el diente a un cineasta cuanto menos reconocido, de culto, si se quiere, desde el punto de vista que tendría un miembro de la hortera y corrupta academia de los óscar…Y aquí ya entra mi opinión personal: yo creo que Jesús Franco no merece esa clase de estudios ¿A caso los merecerían tantísimos cineastas, responsables de habernos educado, entretenido y hecho pasar unas tardes y días de puta madre viendo sus películas?…Yo diría que no…





¿Pensáis realmente que esta clase de directores, hacen cine para ganar un óscar?…Yo creo que no, siento que no…A los hechos me remito: tío Jess nunca ha buscado ni fama, ni dinero, ni premios…Ha hecho, porque lo ha hecho, no se ha frustrado su empeño jamás, amén de proyectos cancelados por la censura, de Franco primero, de la Miró, después, el cine lo mejor que ha sabido hacerlo, como ha querido hacerlo, y por el público que ha querido hacerlo en cada momento.





Cierto es, que con los años su cine se ha especializado mucho más, se ha vuelto ya completamente libre de ataduras, y se ha convertido en la perfecta radiografía del hemisferio derecho de su cerebro…Qué más se le puede pedir a un artista como lo es él…Realmente pienso que esto no puede echársele en cara, después de haber dedicado casi cincuenta años de su carrera a entretener y liberar al público del mundo entero…Pienso que ya era hora, de que por fin, se dedicase un poco a sí mismo.





De manera que veo inviable, que se tire a la basura todo lo realizado por Jesús desde la conclusión de la película Killer Barbys…Lo considero inoperante del todo…Y me refiero a ello, más allá de que gusten o no gusten sus últimos trabajos, porque como digo, no voy a entrar en eso…





En Málaga, en especial, y fuera de España en particular, estamos hartos de que las personas que más critican el cine Jesús, sean paradójicamente las que más se enriquecen con él, sin siquiera compartir sus beneficios con el autor, que en su día, y en la aplastante mayoría de los casos, fue quien los inició en el cine, y más que eso, los recomendó para que triunfasen.





Y se convirtiesen a sí mismos, en esos pedantes geniecillos intelectualoides, que ahora se sientan falsamente sonrientes, porque ni ellos se lo creen, en las mesas de los festivales de cine de culto más famosos, junto con (probablemente bajo engaño, camelo, u otra oferta de tipo monetario) aquellas viejas glorias actorales que trabajaron en el cine con Jesús en algún momento.





Todo lo que estoy diciendo es verdad, no me invento nada, y los que me leáis, me conozcáis, y hayáis hablado conmigo, lo sabréis, eso de que sólo miento cuando no escribo. Comprobad lo que digo si no quedáis convencidos, os aseguro que encontraréis muchísima más mierda de la que aquí os digo…





Y sobre el libelucho del demonio, que tanta fama está dando al señor que lo escribió, sin siquiera contar con Jesús en aspecto alguno de su confección, deciros que únicamente sirve, para que aquella gente que admire a Jesús Franco, lo adore, y lo siga, deje de ver su cine, terrorífica y diabólicamente afectados, por la cantidad de mentiras y calumnias que abordan esas denigrantes y ramplonas 400 páginas del peor papel, repletas de errores ortográficos, gramaticales, y cinematográficos.





Lo único grave, que sí puedo aseguraros sin temor a equivocarme, es que el libro resulta un guión cinematográfico-ficticio exquisito, pero que para nada se adapta, ni remotamente, a los hechos que realmente ocurrieron, ni en la vida, ni en la obra de Jesús Franco Manera.





Nada más por mi parte, amigos, saludos desde Málaga. Hasta nuevas noticias sobre tío Jess...

jueves, 31 de marzo de 2011

-Llámale Jess-


Jess en dos momentos del documental Llámale Jess, de Manel Mayol y Carles Prats.




"Es un gran hombre, qué importa lo que diga la gente"


Marlene Dietrich en Sed de Mal.


La gente piensa que es algo muy fácil, sin duda…ya ni siquiera creen haber superado al maestro por cuestión de edad, o de frescura…no, sin duda ahora mismo lo más fácil es negar siempre al sabio de cabeza gacha, creernos mejor que él, y cebarnos en sus defectos, sean verdaderos o no, o únicamente percepciones nuestras.



Por lo visto para los pelagatos ninguna vida es lo suficientemente sencilla como para decir: Ah, sí mira, fue fantástico, pero ahora es tal y cual, ya no es él que era. Vuelvo a repetir, sea verdad o no lo sea, quién le puede quitar a tío Jess el mérito de lo bailado, de lo compuesto, de lo rodado, de lo escrito o producido, quién puede atreverse a decir que lo que ha hecho Jesús no es grande. Podrá gustarte o no gustarte, eso es lógico, pero hay que reconocer que el tío Jess, cuanto menos, tiene estilo, y es muy cachondo.



Lo peor que se puede ser en esta vida es un baboso, un coñazo, un pesado encantado de la vida con autógrafos de mierda que cualquiera pueda falsificar, seguro que de eso “ellos” saben la tira, o fotografías que hagan el coño coca-cola a otros babosos. En realidad se trata de un círculo vicioso, peor incluso que el del dinero, o la política. Peor que el poder…



Siempre diré que el mundo del cine o el de la literatura son grandes, pero tienen una pega, pueden convertirte cuanto menos, si sabes aprovecharlos, en un tipo con experiencia y bagaje o en un auténtico gilipollas. No voy a insultar abiertamente a nadie, pero diré que si yo publico un libro sobre Eddie Constantine sin hablar con Eddie, que en paz descanse, sin el permiso de sus hijos, que los tuvo y también actúan en el cine, o sin un mínimamente entretejido respeto a su memoria, o a los hechos, amparándome en una presunta objetividad aplastante, sombra de mi mala ostia porque Eddie no me regalase su sombrero de Lemmy original antes de marcharse, pues qué queréis que os diga, sería un completo capullo.



Un acomplejado mojigato que no puede parar de mirar una cámara cuando lo enfocan, o que cree que por publicar en amazon ya es dios, sólo porque cuatro divos gilipollas dicen conocer a Jesús y saberlo todo de él…ya lo creo, saben tanto y lo conocen también que no tenían ni puta idea de sus proyectos en ciernes, incluido su nueva película, fijaos… sólo de la mierda con la que se aprovechan para dárselas de lores del cinema. Ni un british es tan subnormal, lo siento un poquito cuanto menos por ellos, pero esto es así.



Y si estas personas tienen alguna clase de “observación” o problema ya se pueden preparar, porque en España aún quedan sabios auténticos, aquellos que evidentemente saben lo que no saben. Gracias a estas personas que ya de entrada te dicen lo que hay, te dicen que no son santos, pero lo que ves es, yo he conseguido que alguien me prestase atención, no para lamer y en cuanto pueda morder como una puta del puerto, mellada y con bilis, con el coño dolorido de olor a pescado podrido, sino para hablar, simplemente eso, hablar, tal vez soñar, seguir, compartir…



Y por lo visto estos tan autoproclamados fans de Jess Franco, que ni siquiera ahora le echan un cable, no deben entender muy bien lo que ello significa. Yo no fardo, ni me veréis hacerlo. Puede que se me malinterprete, pero mi petulancia no llega al extremo de considerarme alguien importante cuando no te conoce ni dios. Yo, al menos, nosotros, Dean, Frank, Stan, Xarman… como la gente que me ayuda día a día, reconozco que ni tengo deseos de fama, ni la busco. Lo único que quiero es divertirme, ser yo mismo, y si hay talento, si hay ganas, y se es lo suficientemente humilde, a veces hasta se consiguen resultados.



Pero para ello, no hace falta vender duros a cuatro pesetas, desde luego que no. Os aseguro que las patrañas que podáis encontrar en el libro titulado simplemente “Jesús Franco” de la Cátedra, no son aptas para los fans. Lo que veo mejor es que uno del grupo lo compre y así podamos descuartizarlo entre todos los que sabemos la verdad.



Es la única utilidad que tendrá este libreto que encima de costar 20 euros es tan cutre que ni se molesta en estudiar al hombre, más allá de unos errores sublimados. Eso es cruel, muy cruel, y más tratándose de una persona que JAMÁS ha hecho daño a nadie a propósito.



O es que acaso un alcohólico rehabilitado merece ser llamado borracho degenerado el resto de su existencia. Yo he sido alcohólico, y muchas más cosas, pero sigo aquí y llevo más de tres años sobrio. Y nunca, jamás, mis seres queridos me han echado en cara esa época de mi vida, ni que me gastase todo mi salario, ni que pusiese la botella antes que a ellos.



Simplemente me han dicho: Te quiero, te respeto, te amo, estoy contigo hasta el final. Y eso es todo cuanto hace falta por parte de tus seres si se han cometido errores. El resto son vainas…



miércoles, 30 de marzo de 2011

-Encuentro, muerte, vida-

Hoy os voy a contar una historia, podría ser el protagonista pero no estoy seguro de ello. He oído muchas veces la palabra “trascender”, que los escritores quieren llegar a lograr una obra maestra para ser recordados, pero qué pasa cuando los que los recuerdan no los conocieron.


Yo creo que eso no sirve de nada…Qué se pierde cuando uno ha explorado las fronteras máximas de la locura, se ha visto en situaciones que jamás quiso vivir, o explotado por el simple ladrido de un perro, se ha desesperado ante un traqueteo, ha querido matar, vivir, amar…y todo se ha evaporado.


Qué es lo que ocurre cuando uno ya no sabe qué más pedir a la vida, se siente cansado, y descubre que todo se resume en una sencilla cuestión de equilibrio…El bien, el mal…si consigues fortuna te la arrebatarán a través de tus seres queridos, si naces maldito podrás curarte, pero otros sufrirán por ti, y tú lo verás, ese será tu castigo por ser un poco más feliz de lo que en un principio fuiste. Y al final…y al final, todos los textos mediocres hablan del final, como éste…


Si al final descubres que sólo eres un accidente, que tu presencia molesta al berreo de tu padre, al llanto de tu madre, a las voces que jamás escucharías, o a las palabras que suenen a ruido, las molestas voces que no te dejan tranquilizarte o relajarte, teniendo que cerrar la puerta de tu hermético cubículo. ¿Cómo me iré? ¿Realmente me ha preocupado alguna vez?


Cuándo podré sentir por fin como mi ángel me toca cuando me dispongo a dormir, sedado, abatido por lo salado de mi mar de dudas, psicosis anti evolucionada, los versos de la muerte que grabé la semana pasada…


¿Así será como me vaya? Puedo ver el final de todos, imaginarlos de viejos, presentir su muerte, a veces, cuando no duermo demasiado o mi piel se estremece con un largo trago de agua fría, quizás entonces si me des las manos o me escuches pueda revelarte algunas verdades sin darme cuenta, porque no soy yo quién habla, no sé quién soy entonces…


Pero cuándo llegará el ocaso, cuando llegue ni siquiera me daré cuenta, no lo veré, lo aceptaré sin comprobarlo y de pronto, todo acabará, donde sea, el sitio no importa. Quizás alguien me acompañe pero al final moriré solo. Qué se pierde cuando sientes demasiado, tanto que no identificas el amor, el cariño, la atracción, el sexo… Los deseos de jugar con un bucle de pelo rubio, dorado…mirar esos ojos azules que me han acompañado tanto tiempo, y siempre me acompañarán protegiéndome, en sueños, en la realidad que cada vez se apaga más…


Cada vez la veo más lejos…la conexión permanece pero la intensidad se apaga, y mis lágrimas redecoran las baldosas de un suelo pisado por dioses y cultivado por un edén sin nombre.


¿Pero al final fue un sueño? O un simple escarceo con el más allá…quizás así me vaya, pensando qué se pierde y que se gana en esta vida, cuando un mutismo lo diga todo, y siempre desee besarla.

-RETRO BOND 23 VS ROYALE SEAGAL-

Hola a todos! En contra de la aplastante realidad hoy os ofrecemos una broma, que no obstante, y en lo personal ojo, o Dean me mata, siempre he soñado con ver en pantalla. Si os hace gracia, aunque sea un poquito, estamos abiertos a nuevos cast hipotéticos depravados y surreales por vuestra parte. Nada de seriedad por favor jejeje Es broma, si os animáis a idear una historia o un reparto cual sea para cada producción iracunda estaremos encantados con ello y abiertos a publicarla. Hablamos pronto…





EN ESPERA DE:




PRESENTAMOS: -Cast hipotético retro Bond 23: “QUANTUM ROYALE”-


-HÉROES TOTALES-


James Bond: Bruce Lee.


Agente 002: Charles Bronson, muere al principio tipo Triple X.


M: Jean Claude Van Damme, John Wayne.


Q: John Malkovich, quizás Woody Allen. Jess Franco sería ideal.


Felix Leiter: Fred Williamson o Jaleel White. Rob Schneider todo lo más.


-VILLANOS PRINCIPALES-


Blofeld: Paul Naschy y Dennis Hopper, son hermanos que poseen misma identidad, se ocultan tras una máscara al estilo Misión Imposible.


Tiburón: Woody Strode con los dientes plateados, tipo bizarrada blaxploit.


-CHICAS BOND-


Sasha Grey como Malice.


Estella Warren como Rapace.


Nikki Benz como Tura.


Erica Durance como Eureka.


Soledad Miranda como Juliette.


Analía Ivars como Furia.


Teri Hatcher como Lois (vía flashback, cameo imágenes de archivo).



-Con la colaboración especial de:


Peter Fonda como “Solitario Jinete del Apocalipsis”


Michael Madsen como “El agente de la TIA”


David Carradine como “El contacto en Nápoles”


Danny Trejo como “Machín”


Daryl Hannah como “la estrella de Cabaret de Ateneo”


Jack Nicholson como “Farley, proxeneta alcohólico”


Ava Gardner como “La Reina del Tabarín a.k.a. Pandora”


Ron Jeremy como “ Tony Escorbuto”



Andy Warhol como “The Whore”



Jim Morrison como “Black Leather”



George Lazenby como James Bond Sr. (vía flashback)



Roger Moore como Guy Bond (vía flashback)



Música instrumental:


Tom Waits.


Canción:


“Words like stroke & stronger in Royale Casinum”


Interpretada por Alaska


M. ESCOBAR RECORDS



PRODUCIDA POR


EL REINO DEL EXCESO PRODUCTIONS


&


DDGIRLFRIEND BLOGSPOT


lunes, 28 de marzo de 2011

-La transposición del motero tranquilo a la sombra del perdedor-




Hoy tengo un dolor de tripas tremendo, los ojos pulverizados por la tensión y la tez pálida de un tuberculoso. Mi malestar suele ser agresivo, no obstante, no he tenido ataques de tos. Por suerte, he terminado pronto las labores rutinarias que ocupan mi día lejos de mi palacete personal, por lo que he podido dedicarme a reposar un tanto, comenzar a leer el primer libro en inglés avanzado de mi vida, Movie Top Ten de Dennis Hooper nada menos, qué raro eh jajaja, y ya de paso he visionado una de las películas más destacadas del libro: River´s Edge, traducida en España como Instinto sádico, temible aparentemente, cuando para nada lo es.


En ocasiones encontramos en las obras más pequeñas, un muestrario tan ideal de una generación, o de una vida, porque al fin y al cabo qué cojones será una generación, lo que no quiere decir que esa vida sea ideal ni muchísimo menos, que nos hace volver a caer en un estado cuasi depresivo, y totalmente fastidioso. Dennis Hooper hizo polvo el sueño americano y por ende el que todo el mundo poseía por aquel entonces, con su imprescindible “trilogía del perdedor”.


Pocos más pudieron considerarse autores de este movimiento, si se quiere David Carradine con su Americana, que le costaría más de una década completar a la maniera de Orson Welles, siendo por ello olvidada tras la fiebre de las películas sociales, pero paradójicamente “antisociales”. Parecerá que se trate de una contradicción mía, demasiada cerveza, demasiada cafeína o quizás una alarmante sobredosis de tabaquera, pero no es tan así. Si lo pensamos bien por un solo momento, en qué instante de la maestra Easy Rider podemos decir que sus protagonistas respondan a un modelo humano presumiblemente identificable, pues más bien en absoluto.


Como Jack Hunter dice en su libro sobre Hooper, los personajes de Buscando mi destino corresponden más a iconos, estados de ánimo de una época, que a personajes complejos y por tanto reales. Como todos sabemos, Dennis pagó muy caro el ser el único con cojones en una década en que casi todo el mundo parecía ser estéril por narices. Tras The Last Movie, el ostracismo, el exilio y la ignominia, doce años sin volver a pisar Hollywood salvo para colaborar con su amigo Henry Jaglom en Tracks, otra maravilla alucinante.


Doce largos años vagando por todo el mundo, incluso Australia, Francia, Inglaterra, Italia y quién sabe qué más países sin nombres tan famosos. Y un día de repente, continuación de Easy al canto con Out of the Blue, que más que un film de los ochenta parecía de los setenta. Sin embargo, Dennis había dicho su última palabra como niño terrible, no como adulto terrible. Al tiempo, Coppola, secretamente fascinado por la labor de aquel joven que había hecho por el cine lo que nadie había podido hacer, tambalearlo hasta caer de bruces por la resaca de absenta y marihuana pura, requirió de sus servicios como actor para reinterpretarse a sí mismo en Apocalypse Now y Rumble Fish, papeles escuetos, pero los mejores de ambos films, el toque de distinción, de rebeldía, que Coppola siempre buscaría, sin éxito.


Y después la desintoxicación, tras el rol en Hoosiers, Dennis ya no daba más de sí. Abandonó su carrera para recuperarse, y tras su regreso filmó seis películas en un mismo año, incluidas algunas de sus mejores experiencias como actor. “No busques más, tío”, le diría a Lynch, “Yo soy el jodido Frank Booth, sólo yo puedo hacerlo sin joder tu película”. Y recuperó el rumbo de su carrera, y de paso la del propio creador de Twin Peaks, que al igual que Spielberg con Tiburón, rodaría una horita de episodio piloto, dejando lo más jodido para los mandados.


Quién sabe entonces por qué motivo, alguien, un desconocido, decidió que Out of the Blue estaba muy bien para finales de los setenta, pero no tanto para las postrimerías de los ochenta. Alguien había metido la pata, y con una aguda sensación de vaticinio, el director Tim Hunter, decidió estampar en los morros de la gente la nueva proclama: ¿por qué demonios ahora nuestros jóvenes son basura? Según Hooper, la sociedad lo había convertido en un criminal, pero no en un verdadero criminal, lo que Dennis pretendía decir era que la respuesta a lo establecido, sería vista por todo el mundo como un acto desaforado de criminalidad, una ejecución del buen gusto en cualquier caso.


Loco, lo llamarían, mientras que a su buen amigo Andy Warhol simplemente lo nombrarían excéntrico, sólo porque éste, inexplicablemente, todavía daba mucho dinero, lo que nos da una idea del profundo esnobismo de una sociedad que ya comenzaba a apreciar la inutilidad y futilidad más insólitas, confundiéndolas inapreciablemente con el sentido del buen gusto, cuando en realidad, el cambio, el click, poco o nada tenía que ver con una cuestión de gusto.


Puede parecer estúpido, pero personalmente creo que fue ese el inicio de la caída de lo que pudo convertirnos en verdaderos héroes. Ya no más moteros, ni fumadas, ni folladas absolutamente reales, de ahora en adelante sólo habría degeneración, weirdos…Nuestra juventud se había convertido en caduca antes de tiempo, y lo que antes significaba, ahora era hedonismo bruto y duro, sin trasfondo. Estamos apocados no a nuestra extinción física, sino a la extinción de nuestra alma, que inevitablemente es tan endeble que asusta, demasiado vieja para morir joven, o chavales de 16 años que interiormente tengan más de cincuenta.


Hooper lo sabía, era uno de los pocos “clásicos” que seguía sabiéndolo, así que apoyó a Tim Hunter, su director, y realizaron una película sobre el fin, no una profecía como Out of the Blue, sino una sobredosis de la aplastante realidad que carcomía al ser. Muchos piensan que con el eslogan de “Hay una mancha en el sueño americano”, o “La muerte del sueño americano” se referían únicamente a los yanquis. Pues no se trata de eso precisamente, amigos míos, porque el sueño murió hace tiempo, para todos nosotros, el problema es que América es la primera en caer por tratarse de la jefa del mundo, y nada más. Y puesto que la jefa es una puta, pues el resto del mundo somos putas de segunda y tercera categoría. ¿Y qué podemos hacer nosotros, la gente de a pie? Creo que sólo una cosa: amar, conocer, evolucionar, y al fin y al cabo, amigos míos, ser mejores, y en definitiva, seguir vivos.

viernes, 25 de marzo de 2011

-¡"El caso de la guiri asustada" ya es un hecho!-


Kike Mesa y Jess Franco, nuevos easy rider.



Hola a todos, llevamos días de bajón porque “otras” actividades nos han apartado de lo que más nos interesa. Trabajo y práctica, amigos nuestros…En fin, tenemos una gran noticia que daros, se celebró la rueda de prensa de la nueva peli de Jess: “El caso de la guiri asustada” de la que hemos estado hablándoos en las últimas semanas.


El encuentro fue sensacional, no hubo rosas ni alfombras rojas, sino palabras, humildad, amistad y sinceridad, por eso colocamos nuestra opinión del evento aquí. No hubo trato de usted, ni reverencias, eran personas, fans y profesionales hablando de tú a tú, diciendo a los medios simple y llanamente lo que pensaban y pretendían: Un nuevo cine, en la tradición independiente americana, no por la gratificación final del money, sino la satisfacción de haber hecho el trabajo en el que creen.


Así eran sus asistentes: Kike Mesa, Olivier García, Jesús Franco, Lina Romay y algunos otros. Todos opinaron, pero Jess como siempre, acaparó todas las miradas con sus agudas observaciones, sus palabras contundentes como cuchillos que levantan ampollas allá donde son oídas, no por nada, sino por la verdad que transmiten, esa verdad que cualquier persona metida en el cine sabe, pero niega ante las cámaras.


Y sobre qué se habló, pues sobre el maltrecho sistema de financiación español y el paupérrimo resultado de los films que se estrenan en salas, films que no importan a casi nadie generalmente y cuyo interés artístico es prácticamente nulo la mayoría de las veces. Esta nueva iniciativa creada al alimón entre Kike y Jess apuesta por un entretenimiento hecho por el pueblo, por los fans, y por los incondicionales de ese “cine invisible” para los pijos y estetas que literalmente se corren con la saga Crepúsculo o la nueva película romanticona de actrices aparentemente extraídas del periodo mudo con la máquina del tiempo de H.G. Wells, con el mismo pudor con que las retrataron los realizadores del montón del momento.


Qué opinó Jess además, pues que siempre lo han querido más fuera de España, desde que abandonó el país durante la dictadura de Paquito, a este hombre siempre le han hecho la vida imposible aquí, y como él mismo dice sencillamente: “Nadie es profeta en su tierra”. Pues ojala fuese sólo eso. Con todas las putadas que ha tenido que comerse Jesús, cancelación de proyectos incluida, pocos comprendimos porqué le dieron el goya, pero nos alegramos. Aunque eso sea lo de menos...


A Jess no le gusta nada que le llamen maestro ni nada de eso, aunque para muchos lo sea, entre los que está un servidor, de modo que simplemente lo llamaremos “tío”, y os invitaremos a que sigáis atentos a las novedades sobre la moto amarilla, cuya página ha sido actualizada hace muy poco y traducida al inglés, incluso con nuevos carteles del artista Fernando Moreno sobre la peli, y que continuéis pasándoos por aquí a ver las novedades que nuestros colegas de Málaga nos van pasando.


Mucha suerte a todo Ándale, felicidades a todos los asistentes al evento por tan gran iniciativa, y nuestro deseo de que por fin, en lo que lleva siendo casi una eternidad, el cine español cambie, y a ser posible, aporte esa clave que engrandece nuestro arte, aquella que Berlanga, Bardem, Buñuel o el propio Jess hicieron carne de celuloide y apasionada visión de la vida.

sábado, 19 de marzo de 2011

-¡LLEGÓ LA HORA!: ONE SHOT AL HABLA-




Dedicado a Analía y Exequiel, con nuestros mejores deseos y agradecimientos.



Ha llegado la hora del artículo que muchos esperábamos con ansia tener el honor de publicar por The Girlfriend. Un pequeño homenaje que siempre he deseado hacer a una de las productoras que más me han cautivado personalmente en mi afición y estudio de lo que siempre he considerado el verdadero cine. Hace unos días, os presentamos a Mr. Schargorodsky y su debut tras las cámaras como realizador, por ahí van los tiros.



Como muchos de vosotros ya sabréis, Emilio trabajó con Jess en su etapa One Shot. Evidentemente no hicieron solos las películas que realizaron en común, y a partir de aquí se extiende el gran abanico de actores, actrices, guionistas, productores y un largo etcétera de colaboradores, fans y profesionales a los que desde aquí rendimos gran tributo.



Peloteo el justo, creo que es lo adecuado recalcar. También pretendo, espero resultaros lo menos presuntuoso posible porque trato de controlarme mucho en eso, hacer una humilde declaración de intenciones al respecto. Comencemos…



Creo que escuché hablar por vez primera de la One Shot, cuando decidí zambullirme por completo en recabar la mayor cantidad de títulos fílmicos dentro de la obra de tío Jess. Todos los títulos dirigidos por él desde su regreso con Killer Barbys me llamaban muchísimo la atención, pero encontré una conexión que despertó mi interés por encima de las otras: El eje Gritos en la noche-Mari Cookie y la Tarántula asesina.



El motivo: Manuel Vázquez, gran dibujante de cómics y amigo de Jess que intervino como actor y artista en el primer éxito de nuestro ídolo. Mari-Cookie estaba enteramente dedicada a su memoria, así que me lancé a la odisea de visionarla. Lo que allí encontré superaba todo cuanto antes había visto, no tenía nada que ver con Andy Warhol, y aparentemente, todavía menos con la obra anterior de Jesús.



Y digo “aparentemente”, porque lo que siempre subyacía en las diversas etapas de la cinematografía del maestro, fue expresado sin tapujos, carente de toda apreciación por el cine convencional y los presupuestos tradicionales. Jesús reinventaba su multiverso y de qué modo, lo más importante: se trataba de una obra totalmente anticinematográfica, como todo aquello que en su día es nuevo y relegado a la ignominia.



El sistema de grabación digital, el montaje vía ordenador con sencillos programas, los retoques bizarros y rudimentarios de nuestra época que nadie utiliza pero que están ahí, la exención de subvenciones, el carácter de cine de guerrilla del nuevo milenio y por encima de todo, la encarecida dedicación a los fans terminaron por conquistar a un servidor que alucinó en colores psicodélicos con esta revolucionaria obra.



En mucho tuvieron que ver las grandes actrices que plagaron esta magnífica fantasía de Franco, en especial Lina Romay en uno los mejores papeles de toda su carrera, pero junto a ella Analía Ivars, Michelle Bauer, Linnea Quigley, Amber Newman y Mavi Tienda. Luego llegaron muchas otras: Lady Frankenstein, con una Bauer impresionante, Carne fresca: una total y completa obra maestra donde todo el elenco brilla como en ninguna otra, particularmente Analía en un exquisito papel ya legendario para los franquianos (Furia).



Los Blues del vampiro, el último canto hasta la fecha de un tema recurrente en la obra de Jess: la fascinación y simbología de la mujer como una vitalista bebedora de sangre que termina chocando con la brutalidad acérrima del mundo que no la comprende y la desprecia hasta aniquilarla, cruel metáfora social del ser diferente y no vivir para contarlo, con Analía como la mejor Irina en el podio junto a Lina Romay en El ataque de las vampiras, y nuestra amada Soledad Miranda en Vampyros Lesbos.



Seda roja, o el definitivo reacercamiento a la serie Labios rojos, El infierno virtual del Dr. Wong, una verdadera joya experimental, Muñecas rotas, a mi juicio de lo mejorcito de la obra de Jess con una Lina al máximo, Helter Skelter, una rareza sin parangón, Blind Target, o la oda a la impresionante actriz que fue Rachel Sheppard, tristemente ya retirada, y otras ocho películas rodadas a la par con Fata Morgana y Carmen Montes, las últimas chicas Jess.



En coproducción con One Shot: Vampire Junction, una experiencia indescriptible, Incubus, recuerdos de guerra en Necronomicón, Killer Barbys contra Drácula, otra bizarrada inigualable y Snakewoman, canto definitivo a Fata y Carmen, una película “de puta madre” como diría el propio Jess, que sé de buena tinta siempre gusta poner en su casa a las visitas más apreciadas.



La Manacoa Films, productora de Lina y Jess, realizó por su parte otros tres films bajo la atenta mirada de la One Shot: Flores de pasión, una de mis películas favoritas, erotismo bello a cargo de Fata, Carmen, Rachel y Lina, Flores de perversión, sinfonía al feminismo más psicotrónico, y finalmente Paula-Paula, toda una experiencia audiovisual como rezaba el subtítulo. Éstas han resultado a la postre las más grandes obras de la productora, que en la actualidad apuesta por una talentosa actriz y directora llamada Debbie Rochon, de creciente fama.



Y bueno, supongo que pensaréis que el artículo termina aquí, pues no amigos, ahora viene lo mejor. Hemos logrado contactar con dos personas muy muy relacionadas con estas maravillas del exploit que hemos enumerado. Nos referimos por un lado a Analía Ivars, una de las mayores musas del cine de Jess, y a Exequiel Caldas, gran integrante de la One Shot que trabajó con Jesús y Lina en todas estas películas.



La verdad, he de decir que un artículo es muy poco para agradecer a estas personas su gran interés y el cariño que nos han mostrado sin esperar nada a cambio. Exequiel se mostró encantador, muy educado, y paciente. Tuvimos una breve pero agradable charla con él, en la que recordó los viejos tiempos en Málaga con nuestros dioses.



Dijo que había sido una de sus mejores experiencias en este medio, y que nunca la olvidaría, que estaba muy orgulloso de ella. También leyó nuestro trabajo, y nos mostró su felicitación e interés, dándonos ánimos para seguir por la senda del cine que parece no ver nadie, pero que a nuestro parecer es el que debería estrenarse más a menudo en las salas y ediciones especiales de mil discos en dvd.



Acordamos cartearnos con él en adelante, no sin que nos revelase su última aparición en un film titulado Deus Le Volt, rodado en Málaga, del que esperamos poder informaros con mayor profundidad en breve.



Analía…qué puedo deciros, esto va acompañado casi de un suspiro: encantadora, dulce y agradable como ella sola. Con ella estuvimos hablando un poquito más, elogiamos su trabajo en One Shot que nos parece increíble, único, pero en mi corazoncito siempre habrá un importante hueco para Juego Sucio en Casablanca, una de mis películas favoritas, donde Analía realizó una interpretación extraordinaria.



En cierto modo le sorprendió que le mencionásemos en primer lugar esta película, dijo que para ella había sido una experiencia inolvidable, todo un reto. Lo cierto es que no nos extraña en absoluto, porque el resultado es bien perceptible: no sólo ella brilla con luz propia sino también William Berger y Antonio Mayans que cumplimentaban la trama, en concreto Berger estaba fulminante como protagonista.



La dirección de Jess es una de las más hermosas que he visto, durante el rodaje en Marruecos y sur de España, una completa delicia, con algunos planos dignos de galería de arte, no en vano la fotografía era de Juan Soler, todo un maestro en dicha materia. Pero no quiero desviarme del tema, porque quizás os suene un poco a bulo y ya he dicho que hoy no he venido aquí a pelotear a nadie. A veces me pregunto la razón por la que nadie parece recordar a estos artistas, porque lo son.



Quizás haya algunos por ahí que piensen: "mirad estos, se las dan de importantes cuando no conocen a nadie, si entrevistasen a James Cameron, a lo mejor…" Bien, lo voy a decir desde ya: ODIO A JAMES CAMERON, el desfile de rostros falsos de alfombras rojas y el petardeo del famosete que acaba de salir de la jodida clínica de desintoxicación.



No sé si algún incauto lo pensará cuando sin lugar a dudas entre por equivocación en The Girlfriend curioseando y buscando algo que evidentemente aquí jamás encontrará, pero ya basta: no quiero traer fama aquí, vuelvo a repetirlo, quiero traer a aquella gente que me ha despertado algo, cuya labor veo cada X tiempo y continuo encontrándole la gracia, el brillo y el encanto.



Quiero que nos lean las personas con las que siempre he querido sentarme por las tardes en el salón de mi casa a beber cerveza y café, atiborrarme de dulces o compartir una película, aquella gente por la que fumo dos cajetillas de Chesterfield diarias, es ESA GENTE, la que me interesa. Se suele dar el caso que no son personas de una fama inhóspita, para la mayoría, porque para mí sí lo son.



En fin, volviendo al artículo, jajaja lo siento pero necesitaba desahogarme porque hay cada gilipollas por ahí que a veces uno explota. ¿Por qué me gusta tanto Analía Ivars y por qué sigo viendo sus películas? Cuando descubrí las de la One Shot, me dije, caramba, esta mujer es muy bella, y me encanta como baila, dice sus frases y luce, me pareció sin machismos, un completo “animal cinematográfico”, esa luz despampanante que las cámaras devoran.



Fue entonces cuando me puse a buscar lo que había hecho antes esta mujer y así encontré Juego Sucio. Siempre me han gustado las mujeres fatales en la trama de un film, pero la exploración del noir por parte de Jesús en los años ochenta iba mucho más allá:



Dos personas se conocen y van a hacer el amor a un hotel, discuten y se divierten poco después, entre un par de cigarrillos y alguna copa furtiva, se despiden con la esperanza fría de un nuevo contacto, pálido y desengañado por parte del hombre, ardoroso y cálido por la mujer más joven. El hombre es o ha sido en algún momento de su vida pasada un escritor de grandísimo éxito, actualmente divorciado de una hermosa mujer de origen francés.



Ya tenemos el triángulo perfecto.



Entonces se mete en líos, y apuesta su vida en una partida de cartas. Pierde, y un variopinto grupo de aguerridos mafiosos lo persigue por todas partes para liquidarlo. Sólo una persona lo ayudará a recuperar sus ganas de vivir y zafarse del maldito grupo de asesinos: la muchacha con la que compartió su última noche de hotel antes de tratar suicidarse, el último atisbo que lo ató alguna vez a Marruecos, y a la vida, Analía Ivars…



(Apuntes de Doc McCoy sobre la obra de Jess Franco).

viernes, 18 de marzo de 2011

-Cuando Milla encontró a Paul y Russell Mulcahy resucitó-




Bueno, haré como Harry Callahan, y diré: sé lo que estáis pensando. A los de The Girlfriend se les acaba de ir la olla por completo, qué hacen escribiendo sobre Resident Evil, y lo que es peor: sobre la franquicia fílmica de Resident Evil. De entrada os puedo decir que no lo vamos a relacionar con el videojuego, vamos a hablar de las pelis como si el juego no existiese, creo que es el mejor modo de apreciarlas, como en el caso de From Hell, una buena e interesante película, si evidentemente no se tiene en cuenta su relación con la novela gráfica en que está basada, que resulta para el noveno arte una suerte de biblia de la viñeta y el guión escrito.


Como todos sabréis Milla Jovovich se ha convertido en una de las actrices más exitosas de los videoclubs desde su romance tanto cinematográfico como íntimo con el afamado director Luc Besson, del que tanto Dean como yo éramos fans hasta que se puso a hacer cine para toda la familia consistente en relatar las andanzas de un grupo de muñecajos más inquietantes y más horrorosos aún si cabe que los gnomos de los Todo a 100 y los teletubis juntos en un poderoso y mortal híbrido anti infancia.


En fin, todo comenzó con El quinto elemento, Milla ya era una famosa modelo y comenzaba a convertirse en toda una artista del mundo de la música, había sido retrata en las portadas de más de 150 revistas de todo el mundo, y había protagonizado diversos anuncios de televisión para las más importantes marcas de moda. No obstante, y pese a su creciente fama, en el cine no le ofrecían ningún papel que le acabase de convencer, por lo que decidió abandonarlo y dedicarse a sus otras facetas hasta que conoció a Luc.


Luc la eligió entre más de 2000 candidatas, y quedó prendado de ella. Durante el rodaje Milla se entregó durante los más de ocho meses a prepararse físicamente para el explosivo papel que la convertiría en leyenda, llegando a ser una considerable practicante en técnicas de lucha y acrobacias, especialmente el karate. El espectáculo fue todo un éxito. Poco después el dúo inquebrantable, al menos en aquel entonces, se embarcó en el bizarro proyecto de Juana de Arco, o cómo convertir a la más bella de las actrices europeas en un marimacho peor que Kathy Bates en Primary Colors. Desastre, y cosas de la vida, Milla pidió el divorcio.


Al tiempo se casó con Paul W.S. Anderson, quién curiosamente la dirigiría en dos episodios de la saga que nos ocupa, produciendo las cinco entregas y escribiendo también varias de ellas. Nuevo éxito, arrasaron, y siguen arrasando. Anderson es un director de explotación que en los años ochenta habría sido uno más, pero tiene mucho talento, dios sabe de dónde demonios lo sacará, pero es de los pocos realizadores de los noventa que ha sido capaz de realizar films de auténtico culto: véase la maestra Horizonte Final, a nuestro juicio uno de los mejores films de horror, acción y ciencia ficción de todos los tiempos, de nuestros favoritos.


Pero sin duda Anderson logró un filón dorado con la saga Mortal Kombat, para la que se encargó en su totalidad del primer film, una obra maestra total y absoluta con un reparto alucinante, mítico. Cuando estalló la bomba Resident Evil, Anderson y Milla llegaron a lo más alto, aunque no nos engañemos, lo que ambos han hecho y harán siempre en su mayoría son películas de serie B con apariencia de A, blockbusters corrientes.


Resident Evil fue más bien una película normalita, con gran reparto eso sí, Apocalipsis tuvo más atmósfera y empezó a decantarse por el arte de George A. Romero, quién en un principio iba a dirigir la franquicia y se mantuvo vinculado a ella hasta nuestros días. El reparto fue mucho más explosivo que el anterior, y Milla cada vez estaba mejor en las escenas de acción, labrándose una reputación de nueva heroína femenina que consiguió reemplazar la alargada sombra de la teniente Ripley con la tercera entrega: Extinction.


Ésta última es la que más nos interesa, a mi juicio es una absoluta obra maestra. Acción sin freno, los mejores actores de la saga, y cada fotograma una gozada, no en vano estaba dirigida por una influencia determinante en el cine de Anderson: Russell Mulcahy, el memorable realizador de la magnífica saga de Los inmortales, gran amigo de Chris Lambert, con el que llegó a rodar tres geniales films, otro de nuestros actores predilectos.


El caso es que Mulcahy estaba olvidadísimo. Tras haber dado sus primeros roles de carácter a actores de la talla de Denzel Washington en la magnífica Ricochet o Chris en las dos primeras entregas de Highlander, su renombre se evaporaría definitivamente tras el último proyecto destacable en el que participó: la exquisita Resurrection, con guión y protagonismo del propio Lambert.


Desde entonces Russell no había levantado cabeza, llegando a rodar los peores films del mundo con el peor actor de acción de serie Z de nuestros tiempos, en parte por lo desaprovechado que está, Casper Van Dien. Nadie sabe cómo fue, pero adivinamos que Anderson encontró en el viejo Russell, que llevaba en el cine desde principios de los 70, un alma gemela, sólo que de actividad anterior a los noventa.


Ambos realizaron una de las mejores odiseas pos apocalípticas de todos los tiempos, con el mejor rol de Milla desde El quinto elemento. Fue un merecido éxito artístico y crítico que reportaría dinero a raudales al matrimonio Anderson y el estatus de autor de culto que Russell se merecía desde su participación en una de las sagas de mayor calidad pero de inexplicable ostracismo como es Los inmortales.


Y por qué razón, básicamente porque el film es un refinado híbrido exploit que ni Tarantino es capaz de lograr: mitad Mad Max 2 de George Miller, mitad El día de los muertos de Romero, la película estaba salteada de múltiples referencias y homenajes a Matrix, Carrie, Los pájaros de Hitchcock y tantísimas otras maravillas de culto. Desde entonces Mr. Mulcahy lleva adelante gran cantidad de proyectos, y tiene de próximo estreno una de sus obras más personales titulada Bait, que esperamos poder ver muy pronto.


Anderson y Milla por su lado siguen al pie del cañón: Paul comenzó la saga de La carrera de la muerte, remake de la obra maestra financiada por Roger Corman que no estuvo mal, pero tampoco bien. Poco después decidió tomar las riendas de director de Ultratumba, la cuarta entrega de Resident Evil para el cine, que resultó estupenda, o al menos mucho mejor que la primera parte, si bien ésta vez se notaba a la legua la influencia de Mulcahy y evidentemente, George A. Romero.


Lo diremos claro: no tienen casi nada que ver con el juego, pero tanto Extinction como Ultratumba nos parecen maestras, aunque Ultratumba tiene unos diez minutos finales descaradamente nocivos para el buen gusto, y me refiero a tipo videoclip que lo odio, el mayor plagio a Matrix, que personalmente jamás me gustó. En la actualidad se prepara para 2012 la quinta entrega que será una secuela más como se debió anunciar desde un primer momento.


Y lo comentamos porque se llegó a decir que Milla iba a abandonar la saga, no fue hasta la ingente cantidad de críticas negativas ante tal decisión, que el estudio decidió pagar lo que la actriz demandaba que cada vez eran más millones por cierto. Veremos en qué queda finalmente todo este barullo. Me gustaría que Russell volviese a dirigir otra entrega, no sé a vosotros. Lo que sí puedo asegurar sin mentir, es que Resident Evil: Extinction es una de las mejores películas que he visto de la pasada década, una auténtica delicia exploit.

-Emilio Schargorodsky: Drácula 0.9-




Hola a todos! Continuamos colaborando con nuestros amigos de Málaga en el nuevo film de tío Jess, sin embargo, hoy os traemos además una película muy especial. Se trata de Drácula 0.9 dirigida por Emilio Schargorodsky.



Y quién es este señor de apariencia tan española pero apellido tan extraordinariamente extraño, pues es nada más y nada menos que uno de los mayores colaboradores de Jesús Franco en todas sus películas rodadas con la productora One Shot, que vienen a ser unas veinte, todas ellas magníficas.



Emilio ejerció diversas tareas en todas: fotógrafo, productor, actor, y un largo etc. que las bases de datos siempre olvidan incluir. También ha dirigido diversos documentales sobre los mismos films, y sobre Jess, todos de indudable interés y calidad que pueden obtenerse a través de las copias extranjeras de los dvd.



Además, ha colaborado con Pedro Temboury en sus cortometrajes y películas. Por ello se ha ganado el respeto y admiración de todos los franquianos, por su gran dedicación. No obstante, hoy no estamos aquí para hablar de ello precisamente, sino de la labor del propio Emilio como director.



Entre tanto trabajo para otros grandes, Emilio tuvo tiempo de rodar en los últimos cinco años sus dos primeros cortometrajes, y en pocos meses estrenará la que será su primera película, cuyo premontaje ha alabado el mismísimo Jess. Drácula 0.9, como su nombre indica, está basada en la celebérrima obra del irlandés Bram Stoker, pero no se trata de una mera adaptación, sino de uno de esos proyectos llevados a cabo con escasos medios, y acometido con una gran pasión por el cine.



De gustos semejantes a tío Jess en algunos puntos, Emilio decidió inspirarse en los maestros del horror expresionista para realizar el film, el jazz, y sus realizadores predilectos: Welles, Scorsese, Jarmusch, Tarantino, Allen, Kubrick y por supuesto Jess Franco.



Pero para la adaptación, si es que así se le puede llamar al que sin duda es un fresco personalísimo y especialmente muy poco común, valga la redundancia, no contó únicamente con la leyenda de Stoker, sino con la inspiración directa en la obra de otro mítico autor: Edgar Allan Poe.



Si a ello le añadimos que una leyenda franquiana como Paul Lapidus interpreta al ocultista Doctor Van Helsing, creo que la cosa pinta muy bien. Aguardamos impacientes el estreno de Drácula 0.9, que seguro no defraudará a ningún seguidor. Ánimo Mr. Schargorodsky!

jueves, 17 de marzo de 2011

-Entra en fase de producción la nueva película de Jess Franco-




Hola a todos! Bueno, hay mucha faena a expensas del diario últimamente, estamos moviendo algunas cosas de las que os informaremos en los próximos días, pero hoy queremos daros a conocer para los que no lo sepáis todavía, una oportunidad única para colaborar en un proyecto estupendo.



Quizás os suene “la moto amarilla”, se trata de una productora relacionada con nuestros amigos de Ándale audiovisual, cuyo primer proyecto es llevar a cabo la nueva película de Jesús Franco: EL CASO DE LA GUIRI ASUSTADA.



Qué os podemos contar, pues por el momento muy poquito porque hemos prometido decir aquello que se sabe seguro: tendrá un presupuesto entorno a los últimos que ha manejado Jess, aunque algo más alto que el de Paula-Paula, versará sobre la adaptación de una novela de Edgar Wallace, que Jess ya adaptó en El diablo que vino de Akasawa, Sangre en mis zapatos o Voces de muerte por ejemplo, y que, evidentemente, tendremos a nuestra Lina en el elenco.



Esperemos que en un papel de mayor duración, ya que en Paula-Paula estaba genial pero salía poquito. Veamos qué más...ahora viene lo bueno: ¡podéis ser co-productores de la película! Y además conseguir una edición especial del film una vez finiquitado, una copia del guión original de Jess y créditos en la película, pero hay que aportar nuestro granito de arena a la producción con una suma irrelevante para lo que supone colaborar en la que ya sabemos va a ser una gran peli.



Personalmente pienso coger el toro por los cuernos y participar, os invito a que le echéis un vistazo, esto no se había hecho nunca. Podéis pensar que resulta de un amago oportunista el aportar "pasta", pero a mí me parece un privilegio la verdad. Y pese a estar en estos tiempos, se trata de una suma que con un poquito de esfuerzo, gracias a dios todavía se puede pagar.



Como digo os puede sonar a eso, ¿pero habéis pensado en que la película vamos a hacerla todos juntos?, ¿y qué puede que salga mejor gracias a nosotros? Nos invitarán al estreno además y podremos conocer a todo el equipo, podremos hablar con Jess y Lina. Creo que es una buena iniciativa, una forma de que los propios franquianos ayudemos a Tío Jess en su nuevo film, yo lo veo muy bien la verdad. En fin, no sé, os paso el enlace y vosotros ya decidís:



http://www.lamotoamarilla.galeon.com/



Os aseguro que van en serio y que se van a portar muy bien con todos, no van a defraudar a nadie en absoluto, a mí nunca me han defraudado y los conozco desde hace más de un año y siempre cumplen lo que prometen.



Pasaos por allí y lo hablamos, nos vemos en el estreno!



domingo, 13 de marzo de 2011

-Doc McCoy en El Reino del Exceso (4)-



Pues toca hablar otra vez de Dennis, he cogido la directa y estoy logrando ver muchísimas películas suyas con las que antes sólo soñaba. Se nos escapa tanto a Dean como a mí el conseguir el cortometraje Homeless rodado por Hooper en el año 2000 para la inauguración de un festival co-presidido por Tarantino y él mismo. Poco se sabe de él, aparte de su proyección en algunos festivales y homenajes a Hooper, junto con el visionado de The Last Movie.


Al parecer estaría protagonizado por una bailarina exótica de nombre desconocido, y según los que lo han visto es fenomenal, buenísimo, puro Dennis Hooper. No obstante, el principio fundamental por el que se siguen rigiendo nuestros artículos sobre el ídolo de la contracultura americana, son las siete películas que dirigió, a mi juicio, todas ellas de lo mejorcito del cine americano.


Ya os presentamos la “trilogía del perdedor”, tras ella Dennis se embarcó en un proyecto realista y veraz, en la tradición del mejor cine policiaco y social con Colors, colores de guerra, que hizo las delicias de los fans de Sean Penn y Robert Duval, y que nos permitió ver una nueva faceta de Dennis: la de descubridor de nuevos talentos.


En la película intervinieron rostros que años después serían grandes estrellas del nuevo milenio, como el carismático Don Cheadle, el único actor negro que tuvo el “honor” de integrar el equipo Ocean´s en las nefastas películas de George Clooney. Por desgracia, poca gente apreció que se trataba de una película del director de Easy Rider, lo que no le reportaría demasiada fama ni fortuna a nuestro ídolo, únicamente a Penn y Duval.


Tras esto, ocurrió algo inaudito: un nuevo proyecto esencialmente Hooper, la malograda Camino de retorno, a un paso del extremo vapuleo ocurrido con The Last Movie. El propio Dennis quedó aterrorizado con el montaje de los estudios, por lo que ni siquiera firmaría la película en los créditos, lo que motivaría tiempo después el estreno en televisión de su propio corte del metraje grabado, titulado Backtrack, actualmente no disponible. Éste contenía más de media hora de escenas inéditas en la versión oficial.


Dennis se rodeó de todos sus amigos: Vincent Price, en un papel mínimo dada su avanzada edad, pero muy identificable, el talentoso Dean Stockwell con el que trabajaría desde los inicios de la carrera de ambos, y muy especialmente Jodie Foster, cuyo nombre era sinónimo de éxito. Los pocos que recuerdan el film, lo hacen por una sola razón: los desnudos de la hermosa joven de Taxi Driver, que dicho sea de paso estaba más hermosa que nunca, también en un papel exquisito.


El film marcaría el inicio de una nueva trilogía: la de las femmes fatales. Colors podría considerarse como una obra intermedia, a medio camino entre los dos mayores intereses del genio de Hooper. Comenzando con Backtrack, Dennis ideó tres películas completamente exquisitas.


Camino de retorno está plena de detalles: básicamente es una total dedicación al morbo sexual que siempre caracterizó la obra de Dennis, su fetichismo, su obsesión por la mujer, tomando lo aprendido con Lynch durante el rodaje de Terciopelo azul, una de sus mejores interpretaciones, y grandes dosis de Wim Wenders, pero lo que nadie sabe es que ese estilo tan áspero de sucia imagen que haría famoso a Wenders, evidentemente lo hubo obtenido del arte de Dennis. De modo que ambos aprenderían el uno del otro.


Con estos antecedentes y los cameos no acreditados de Joe Pesci, Bob Dylan y Charlie Sheen, el espectáculo estaba asegurado. Una obra maestra a nuestro juicio, muy sensible, una joya que llevaba el concepto del cine negro a fronteras nunca antes vistas como ya preludió Colors. El mismo año, Dennis dirigiría otra película en la que no intervendría como actor: Labios ardientes que fue un gran éxito de crítica, y que continuaba con su idea de mujer fatal.


Virginia Madsen y Jennifer Connelly en unas interpretaciones espectaculares por belleza y talento, junto al macho de la pradera Don Johnson en una de sus pocas películas buenas, hicieron el resto. Estuvieron todos de óscar, pero ni siquiera esto sirvió para levantar la carrera de Dennis Hopper como realizador de culto.


Ya para rematar, dirigió la que según muchos es una de las peores películas de la historia, que personalmente considero fenomenal: Misión explosiva, muy posiblemente la mejor película de la estrella Erika Eleniak, que tomaba como premisa su famoso rol en Alerta Máxima junto a Steven Seagal. También repitió Gary Busey su compañero de reparto en aquel film. Dean Stockwell se agregó al proyecto en forma de cameo, y Dennis logró algo de tiempo para co-protagonizar junto a la estupenda Erika una escena que se puede contar entre las mejores del film.


Por su parte, tanto el grandísimo Tom Berenger como su joven compañero de reparto William McNamara estuvieron formidables. Y si el grandioso lema de Camino de retorno fue “Protégeme de lo que quiero”, síntesis del conocimiento y obsesión de Hooper por lo que le importaba e interesaba a la vez que aguda e irónica reflexión sobre el mundo del arte, el cine, la fotografía y la moda, de Misión explosiva podemos extraer un divertido diálogo cuando el joven recluta se enfrenta al macho man del sargento: “Le advierto que he hecho siete años de kárate”, a lo que Berenger responde: “¿Ah, sí?, y yo veinte años de pelea de bares”.


Sólo se le podía ocurrir a Dennis, formidable. Lo cierto es que nos entristece no poder hablaros de Homeless, vamos tras la búsqueda de esta perla, pero por ahora es lo que hay. En lo sucesivo trataremos de visionar la obra de Dennis como el gran actor que fue. Aunque sí podemos decir que su nominación al óscar por Hoosiers fue ridícula, dado que en comparación con otros muchísimos roles interpretados, los de sus propios films por ejemplo, Dennis habría merecido ya miles de nominaciones de la academia mucho más justas.


Hoosiers es muy probablemente una de las peores películas de los ochenta, que ni tan si quiera Dennis, Barbara Hershey y Gene Hackman pudieron levantar. Un completo desastre y un insulto para la carrera del rebelde sin causa de mayor culto justo después de James Dean.

sábado, 12 de marzo de 2011

-Doc McCoy en El Reino del Exceso (3)-





Y por fin llegamos al final de la “trilogía del perdedor” de Dennis Hopper. Comentamos más o menos lo ocurrido durante Easy Rider, el caótico proceso de gestación de la maestra The Last Movie junto al bizarro documental The American Dreamer, y nos quedamos justo en el punto en que The Last Movie únicamente duraría una semana en cartel siento relegada a los almacenes del estudio hasta hace bien poco.


Dennis sería expatriado de Hollywood rodando por toda Europa como vellocino dorado del cine, e incluso en Australia, y tras casi diez años entró en producción un film que le venía como anillo al dedo. En principio iba a ser dirigido por el mismo guionista, pero algo ocurrió que acabó cediendo su posición de autor a Dennis y vaya si funcionó.


Tras casi una década el autor Hopper regresaba a las salas y si bien no ganó el premio en Cannes como ocurrió con Easy Rider o The Last Movie, sí que logró que su tercera película como autor pasase por allí, siendo reverenciada por los más sibaritas. Según algunos de los mejores especialistas en cine de la época, Out of the Blue terminaría convirtiéndose en una de las diez mejores películas de los ochenta, opinión a la cual me subscribiría de no tratarse el film que nos ocupa de un dramón absoluto del autor.


Según el propio Dennis, su personaje en la película venía a ser el mismo de sus anteriores films, más concretamente el motero de Easy diez años después. Lo cierto es que es muy probable, si bien cabe recordar que las tres primeras películas dirigidas por Hopper son de un marcado carácter autobiográfico, casi como una inquietante novela tipo “lo revelaré todo”, y es que como en la vida real, los personajes sobre los que Dennis esculpe su oda al fin del nuevo Hollywood, de la soñada libertad del sueño joven americano: “odio los finales felices”.


Pues sí, en determinadas ocasiones es cierto porque la vida suele ser siempre así, en especial para los que tratan de cambiar las cosas. El paradigma real de la generación de los moteros tranquilos y los toros salvajes que inició Dennis podría resumirse en una frase del político Charlie Wilson: “Hicimos algo maravilloso, cambiamos el mundo…pero la jodimos al final de la jugada”, y en mi opinión eso fue exactamente lo que ocurrió con todos ellos.


Desde entonces, Hopper dirigiría otras cuatro películas y un cortometraje únicamente por encargos que le llovían, otorgando a sus producciones un hálito clásico y distintivo sin igual, aunque sin la precisión de su trilogía del perdedor. Si Dennis creó de la nada y con un presupuesto poco considerable tres perlas absolutas del cine americano, películas que jamás se habían hecho ni se volverían a hacer, personalmente no he visto nada parecido, para el resto terminaría por convertirse en un magnífico artesano cinematográfico, un rey en el exilio, un profeta reverenciado en Europa, pero silenciado en Hollywood, un mártir, un gurú olvidado.


Ahí quedan singulares obras de arte como Colors, con Robert Duval, la excelente Labios ardientes, el último canto al verdadero Dennis con la vapuleada Camino de retorno, o la desdeñable Misión explosiva, que sin embargo dio el último brillo a la carrera de un realizador único, a quien la industria logró tornar en un venerado actor de segunda que solía interpretar a los más retorcidos villanos.

Así Dennis Hopper, se convirtió en un símbolo de la desgracia cinematográfica, y de cómo los intereses de la mayoría, pueden vencer a la visión de la minoría, sin duda mucho más capaz e interesante, pero demasiado arriesgada y verdadera.