Hola a todos, soy Doc. Mis entradas ya van pareciéndose cada vez más al comienzo de un concierto de Johnny Cash, pero es que Johnny es Johnny, uno de mis cantantes y músicos favoritos, aunque Dean prefiera a Rafaela Carrá yo me quedo con Mr. Cash.
En fin, me estoy cansando de decir cada vez que el artículo que escribo trata de una persona importante para nosotros. Todas las peronas que publiquen aquí a través de Dean o yo mismo lo van a ser. Sin embargo, debo reiterarme, es esta una ocasión muy especial.
Quizás alguno haya oído hablar de Mari Mary Dreams, compañera de la forajida Calamity Jane, mujer que mató a Liberty Valance, y reina del espacio profundo. Alma del departamento de farmacia, activista, e incluso asistente de personalidades como Bob Dylan, Cat Stevens y Sade en sus numerosas giras por el continente europeo. Bien, para el que no se imagine de quién estoy hablando todavía, Mary Dreams es mi matriarca.
Sabiendo todo lo que os he contado sobre The Boss, la opinión que me merece Mari no es para menos, prácticamente es la misma historia, muy parecida a The Boss, no obstante, siempre he congeniado más con las mujeres de mi familia.
Mi bisabuela Elvira "Elvirín", un trozo de pan, educadísima y uno de los rostros más bellos que he visto. Su hija, Elvira, mi abuela, que en paz descanse allá desde dónde nos esté observando atentamente, siempre protegiéndonos, una encantadora mujer que evolucionó desde los tiempos de la guerra civil a la época del musical Chicago, cuya música adoraba y bailaba. Mi otra abuela, Consuelo, la mejor mujer que he conocido y una de las pocas personas en las que confío ciegamente. "La mujer de los ojos limpios", única, tan bella en apariencia como en personalidad, una delicia de ser. Y mi madre...
Sé a ciencia cierta muchas cosas de Mary, me ha contado casi todo lo que ha vivido, y de cada cosa he tomado nota, y he aprendido, creo, aunque siempre falten cosas por poner en práctica de todo cuanto nos han enseñado. Mary se crió en una familia de clase media, con unos padres estrictos, pero de grandes valores y creencias, y no, no eran beatos y se la repantiflaba la política. En los años sesenta en España, quienes habían tenido la desgracia de sufrir la guerra civil, ya sabían de antemano que hasta que las cosas no cambiasen daba lo mismo lo que un hombre normal creyese, los que mandaban siempre harían lo que quisiesen.
Sin embargo no todo fue un jardín de rosas: Mary tuvo que vivir en el que aquel entonces era el peor barrio de Valencia. Durante más de una década se las vio con pandilleros que perfectamente podían haber sido sacados del Bronx, y todo tipo de escoria que reinaba a sus hanchas en las calles. Desde los edificios en los que se escondía con sus amigas y compañeras de estudios esperando a que aquellos despojos se marchasen, veía los nuchakus de metal estamparse en la cara de gente que no había roto un plato en su vida.
Fue testigo de todo tipo de peleas callejeras, conoció a muchas personas que terminarían siendo ajusticiadas o asesinadas a navajazos, incluso vio con sus propios ojos la drogadicción que asoló Valencia durante los años setenta causando estragos en las calles, si bien no sabía nada de esto. Mary y sus amigas tenían más que suficiente con tomarse alguna cerveza y poco más.
Un hecho curioso, más bien una anécdota divertida, es que Mary tenía una doble en su mismo barrio, sólo que con los ojos azul celeste. Los familiares de aquella joven sin nombre la confundían con mi madre cada vez que se encontraban con ella. Lástima que ambas nunca se conocieran.
De pronto un día todo cambió: una unidad especial de la policía fue destinada a combatir el crimen en los barrios de Valencia, integrada en su mayor parte por criminales y antiguos pandilleros reformados que sabían perfectamente cómo afrontar el conflicto sin causar muerte alguna tratando con los dirigentes de las bandas con los que antes habían compartido fechorías.
Los agentes esperaban que mi madre llegase de estudiar en la misma calle por la que siempre lo hacía. Antes Mary corría como una desesperada entre las sombras, cada noche, hasta llegar al portal de su casa. Un día cuando se creía totalmente a salvo frente al mismo oyó una voz que la llamaba a espaldas suyas y el terror se apoderó de ella. Se armó de valor y logró girarse: se trataba de uno de estos hombres enormes, fuertes, vestidos de uniforme de policía.
De ahí en adelante cada vez que mi madre llegaba por esa calle una unidad de la policía aguardaba al final esperándola. Cuando Mary Dreams rebasaba el auto, sus dos pasajeros se bajaban y la acompañaban hasta el portal de su casa, en la distancia cercana.
Tiempo después la familia de Mary, mi familia, se mudó a otro barrio, en el que todavía residimos en la actualidad. Conoció a mi padre, y aunque sea un tópico se enamoraron a primera vista. A mi padre nunca le gustó leer ni escribir, al contrario que a mí, pero me sorprendió la revelación de mi abuela Elvira al encontrar una vieja agenda en que mi padre había anotado las fechas de todas las primeras citas con mi madre, emplenado las siglas A.B.A., como el grupo de música sueco más hortera del mundo.
Para cuando conoció a mi padre, mi madre ya había tenido muchos trabajos, pero desde los veinte años comenzó a trabajar en el hospital, de noches, de mañanas o de tardes. Desde aquel día en que la aceptaron, no paró de ayudar a las personas. Su lista de lugares por donde ha pasado es impresionante: reanimación, urgencias, pediatría, laboratorio y finalmente farmacia.
gracias a ella muchas personas viven un poco más tranquilas, comenzando por nosotros mismos, su familia, que siempre hemos sido los primeros en su lista, sin excepción. Y bueno, creo que eso ha sido todo por ahora sobre la historia de Mari Mary Dreams, os pasó su Top Ten.
-Top Ten Film Favourites de Mari Mary Dreams, sin ordenación específica-
1. Duelo de dragones, de Wilson Yip.
Mi madre es una de las pocas personas con las que comparto mi gran interés por Bruce Lee, Donnie Yen, Jet Li y algunos otros artistas marciales, directores y actores chinos. Ésta película en especial siempre le causó una honda impresión por su hermosura. Yo creo que le recordó un poco a sus tiempos de juventud por el tema de las mafias y pandillas, junto al inesperado héroe.
2.Memorias de áfrica, de Sidney Pollack.
Siendo sinceros, cuál de vuestras madres no adora esta película. Creo que ya está todo dicho. Mi madre siempre ha sido una gran fan de Robert Redford, quien es su actor favorito. "Él es el más guapo y el más caballero de todos los actores de cuando yo era joven". Pobreta, casi le dio un infarto al enterarse que el director de Gente corriente que antes declaraba que la cirugía estética restaba naturalidad a la apariencia, admitió haberse operado de arrugas del rostro.
3.Bailando con lobos, de Kevin Costner.
Como dirían en China, si para mi madre Robert Redford era el dragón, Kevin Costner siempre fue su fénix. Ha visto casi todas sus películas, y esta sin duda es su favorita junto a El guardaespaldas. Por cierto, es curioso, ¿sabíais que El guardaespaldas iban a interpretarla Robert Redford y Dianna Ross en vez de Costner y Whitney Houston?
4. Misery, de Rob Reiner.
Gran aficionada al cine de terror desde que comenzó a ir al cine, Mary tiene una larga lista de películas super terroríficas de la muerte de las que hablaremos más adelante. ésta en concreto, basada en un guión del recientemente retirado Stephen King, siempre fue una de sus favoritas. Desde aquel entonces se convirtió en una gran fan de Kathy Bates, si bien ya conocía al gran James Caan por El padrino, otra de sus películas más queridas.
5. Batman Begins, de Christopher Nolan.
Además del cine de acción y artes marciales, comparto con mi madre también mi pasión por los cómics y los superhéroes en el cine. Batman siempre fue mi favorito, no obstante, mi madre se queda con Superman inmediatamente seguido por el hombre murciélago.
6. Rocky Balboa, de Sylvester Stallone.
Siempre nos lo tomamos un poco a risa el ser grandes fans de Sylvester Stallone, hasta que Sly estrenase sus nuevas películas de Rocky y Rambo, que figuran entre nuestras favoritas. Muchas partes antológicas del diálogo son repetidas en casa por ambos cada vez que se da la ocasión.
7. Tomates verdes fritos, de Jon Avnet.
Amante del cine real como la vida misma, ésta fue siempre una de las historias sobre la historia de una familia disfuncional que siempre la impresionaron. La bella trama del film heredera de la clase de novelas a las que tan aficionada ha sido siempre mi madre figura entre sus mejores recuerdos al ver una película.
8. Durmiendo con su enemigo, de Joseph Ruben.
Como mujer que es, toda su vida ha admirado las películas en la que la protagonista es una luchadora, contra la vida, contra los malos o contra sí misma. En ese sentido, esta película de Julia Roberts fue un hito en su día cuando la vio por vez primera en vhs. Hoy día se la sabe de memoria, aunque no quiera reconocerlo por si la hacen en televisión para ponérnosla otra vez.
9. Locos de remate, de Sidney Poitier.
Una de sus comedias favoritas, no puede contener las lágrimas de la risa en la escena del juicio en que Gene Wilder no puede creerse el hecho de haber sido condenado a no sé cuántos años de cárcel junto a su amigo Richard Pryor por un delito que no han cometido. A esto le agregamos que la dirigía Sidney Poitier, otro de sus actores favoritos, y ya resulta indispensable.
10. Cadena perpetua y La milla verde, ambas de Frank Darabont.
Dos de sus películas favoritas y de las que más veces ha visto, ambas dirigidas por el mismo director e inspiradas y adaptadas de un texto del mismo autor: Stephen King.
-Mención de honor para El último samurai, de Edward Zwick:
Siempre le cayó bien Tom Cruise. Además siempre se ha sentido muy atraída por los lejanos países como el Japón, y por las grandes historias mezcladas con la llegada del mundo "civilizado" a lugares lejanos. Yo siempre le he dicho que viene siendo Bailando con lobos en japonés, pero nunca me hace caso. Sea como sea a mí también me gusta, como a ella, por sus grandes actores.