-THE LAST MOVIE-
Bien amigos, aquí regresamos con nuevas entregas de alucinaciones sobre la muerte de bambi y boliches de polvo en la estepa rusa. Hoy podemos hablar de muchas cosas, son las cuatro y veintidós de la madrugada y no puedo dormir. ¿Qué hace un pistolero tuberculoso que no acierta ni al culo de la Almeida a las cuatro de la noche? Os preguntaréis. Bueno, no hay mucho que contar, estoy preparando unas cuantas anécdotas para compartir con vosotros, pero especialmente me he dedicado a contemplar The Last Movie, del gran Dennis Hopper.
Pocos films de Hollywood se parecen a esta cuanto menos peculiar experiencia. Sin duda, fue y será la película más famosa rodada en Perú. Según diversas fuentes que coinciden en lo mismo, el presupuesto rondó el millón de dólares, los estudios potentes se arriesgaron mucho dándole rienda suelta al melenudo de turno (no os ofendáis, yo también llevo melena, sólo es una manera de hablar). Por qué me refiero así hablando de Dennis, porque además de las pintas ha sido el drogadicto más famoso de los años setenta.
Según Biskind y acólitos, el señorito bebía más de veinte cervezas al día, tres cubalibres, esnifaba tres gramos de cocaína y fumaba cantidades ingentes de marijuana. Difícil de creer, ¿no es cierto?, pues parece ser que así fue. Lo más increíble es que pudiese hacer tantas cosas a la vez: dirigir, editar, escribir y actuar en su propia película. The Last Movie podría ser la película más maldita de la historia: duró únicamente dos semanas en cartel, y los fans de Hopper, antes incondicionales, lo odiaron hasta la muerte.
El porqué está bien claro, Hollywood lo quiso así. A ellos les interesaba que los casposos hiciesen películas de bajo presupuesto que dieran millones, pero si los casposos con su bien ganado reconocimiento se ponían a hacer cine de autor antes de que este hubiese existido en América, entonces ya no les parecía bien. Aunque tampoco eran tan tontos: sabían perfectamente el alcance de la proclama de Dennis, sí, el mismo que se entrevistase en su día con el asesino en serie Charles Manson (el que mató salvajemente a la mujer de Roman Polanski extrayéndole el feto de su estómago colgándolo poco después de un ventilador por el cordón umbilical) en su celda, para rodar una película sobre la vida del amigo.
Poca gente logró entender la segunda obra de Hopper, yo tampoco la he entendido al completo, pero reconozco que me gusta, más allá de la cacareada semejanza con el ególatra de Alejandro Jodorowski, el cual se considera un mago del cine habiendo realizado la friolera de CHAN CHAN CHAN CHANNNN: seis películas. Seis películas que no recuerda ni el Tato (a friend of mine). Esto fue más o menos lo que ocurrió: teníamos por un lado a Jodorowski queriendo meter la pata en Hollywood para salir de Sudamérica y ganar más pasta, y a Hopper causando sensación después de Easy Rider.
Pero no nos engañemos, Jodorowski acababa de realizar allá por 1970 el sobrevalorado western El Topo, el cual está considerado ahora como, y cito: “SUPERFUERTE DE LA MUERTE”, según algunas personas que no pienso molestarme en mencionar (tranquilo que no va por ti The Sign, tu opinión sí cuenta para mí, y los prefijos superhipermegasuper no son tu estilo). Si lo que Jodorowski muestra os parece increíble, lo respeto, pero no claudico. Os aconsejo que le echéis un vistazo a la obra de Franco Prosperi o Buñuel, a ver si encontráis de dónde demonios salió el mito Jodorowski ahí. Seguro que deja de pareceros tan genial.
En fin, continuando con lo nuestro y ya dejando a un lado mis diarreas mentales: que tanto Dennis como Alejandro eran los autores estrella del momento, el problema, que Jodorowski no era americano, no tenía ni el sex-appeal ni el White power de Hopper, y ni zorra idea de lo que era el cine. Sea como fuere se conocieron, y según dijo Alejandro: “Dennis me utilizó”. Uy chica, pues tampoco hay que ponerse así, Hopper no estaba tan mal en aquel entonces. No, en serio, desconozco lo que pasó en detalle, pero me lo puedo imaginar: Hopper pidiéndole a Alex que le fregase el suelo de la cocina y éste aceptando a ver si pillaba un cachito de fama.
El resultado: sólo aparece acreditado en The Last Movie como editor de una versión determinada y previa al montaje de Hopper y finalmente como consultor de montaje general. Según se dice, fue más una película de Jodorowski que de Dennis…MENNNGGGGG… ¡grave error! No niego que se nota la influencia de Jodorowski a la legua, especialmente a partir de la mitad del metraje del que se dispone hoy día…sin embargo, y aquí entra mi opinión personal, The Last Movie es a efectos prácticos mejor que cualquiera de los seis bodriazos ultrafrikis perpetrados por Jodorowski, los cuales soy el primero en admitir que no están del todo mal, aunque efusivamente sobrecargados de, ejem…JODOROWSKI YO, YO, YO Y MÁS YO, ¿por ejemplo? En fin…qué se le va a hacer.
The Last Movie contó con la participación de toda la familia Hopper, y me refiero a sus colegas del gremio. Toda su comuna hippie apareció en el film, junto a todo el famoseo del viejo y el nuevo Hollywood, en lo que fue una completa locura de rodaje por la total cantidad de drogas que se consumieron. Poca gente parece recordarlo, pero Hopper filmó su Apocalypse Now casi nueve años antes de que lo hiciera Coppola. De este modo, no se nos hace casualidad que Dennis tuviese uno de los mejores papeles del director de El padrino en aquel film.
Chinchero fue uno de los mayores fracasos en la historia del cine norteamericano, recaudando en total menos de lo que costó hacer Easy Rider. Nadie pareció entenderla, ni el propio Hopper, pero hoy en día es una de las películas de culto malditas más famosas y más buscadas por los coleccionistas. Existe una edición en VHS que se vende a precio de oro por internet, y por lo que tengo entendido se ha pasado más de una vez por televisión. No las tengo todas conmigo pero me suena que hasta se tradujo al español y pudimos disfrutarla en televisión aquí en España. No lo sé, lo único que sé es que me parece una gran película, la clase de película con la que habría soñado Ed Wood, si no hubiese acabado haciendo cine porno.
Opinión final: Atención a las escenas de especialistas, son de lo mejor del film. La primera hora de película es preciosa, con una fotografía impresionante, y la dirección es tremenda durante todo el metraje. El montaje es un desastre pero muy innovador, a la maniera Jess Franco y sus obras en la One Shot. Los actores son geniales, aunque a parte de Hopper, sólo vemos cameos de Peter Fonda, Dean Stockwell, el director de culto Samuel Fuller, Sylvia Miles (famosa por sus colaboraciones con Andy Warhol y similares, siempre tras la genial estela de El hombre que mató a Liberty Valance), e incluso Tom Baker, legendario colega de Jim Morrison y habitual de la factoría del loco del pelo rubio…de bote. Incluso Kris Kristofferson, mejor conocido como el abuelete colega de Blade, se dejó ver en un plano o dos cagándose en todo mientras componía música. A destacar que The Last Movie, muy probablemente sea la primera y única reflexión sobre el propio cine americano realizada en los años setenta.
En el recuerdo queda que unos seis años después de su destrucción, Dennis Hopper iniciaría una larga colaboración con el singular realizador alemán Wim Wenders, obsesionado con la influencia del estilo americano sobre su Alemania desde la posguerra. Wenders escogería a un Hopper más alicaído que nunca, como protagonista de la obra de éxito internacional fruto de su estudio titulada El amigo americano, una de las mejores películas del cine europeo de los setenta, donde Hopper realizó el que muy probablemente sea su mejor papel fuera de sus propias películas como autor. En el mismo film, se interpretó básicamente a sí mismo, ataviado tal y como lo hiciera en The Last Movie. Coincidió de nuevo en la película junto a Samuel Fuller y Nicholas Ray, quien lo dirigió en la celebérrima Rebelde sin causa. Estuvieron geniales.
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